...y al mismo tiempo estaban mirando la luna. Era una extraña sensación, pero estaban seguros que a 100 kilómetros de distancia había alguien que la miraba con la misma ilusión y, cayendo en el mismo sueño de todos los días, ese inexplicable vínculo que los unía (tal vez no tan inexplicable) se hacía presente entregando una pequeña cuota de tranquilidad. No la necesaria para apagar toda la amargura, pero sí la suficiente para hacerlo a él volver al mismo lugar todos los días...
1 comentario:
...y al mismo tiempo estaban mirando la luna. Era una extraña sensación, pero estaban seguros que a 100 kilómetros de distancia había alguien que la miraba con la misma ilusión y, cayendo en el mismo sueño de todos los días, ese inexplicable vínculo que los unía (tal vez no tan inexplicable) se hacía presente entregando una pequeña cuota de tranquilidad. No la necesaria para apagar toda la amargura, pero sí la suficiente para hacerlo a él volver al mismo lugar todos los días...
Dejé varias cosas incompletas :)
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